Archivo de la categoría: San Manuel González

Teatro San Manuel González

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Desde la diócesis de Córdoba nos comparten un teatro que se ha realizado allí durante la celebración de la jornada del monaguillo. ¡Muchas gracias!

Teatro San Manuel González

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Catequesis sobre San Manuel González

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Después de su canonización, y ahora que se aproxima el aniversario de su nacimiento, es un buen momento para hablar a los niños y adolescentes sobre San Manuel. Aquí os dejamos las catequesis para las dos etapas.

¡Manos a la obra! emoticon1

Archivos para la catequesis para los niños:

Archivos para la catequesis para adolescentes:

¡Nos preparamos para la Canonización!

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¡El 20 de junio el Papa Francisco nos dió una gran noticia! D. Manuel será proclamado santo el 16 de octubre.

Aquí os dejamos una catequesis para conocer un poco más su persona, su obra y su mensaje. ¿Nos ayudáis a difundirla? Que muchos niños puedan conocer a este gran amigo de Jesús Eucaristía y a través de él se acerquen más a la Fuente de la Vida.

Catequesis D. Manuel_infancia

Catequesis en torno a la figura de D. Manuel

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Estas catequesis, que están preparadas para la Diócesis de Sevilla, pueden ser de utilidad para trabajar con niños y jóvenes a partir de la figura de D. Manuel, profundizando con ellos en la vivencia eucarística.

Catequesis Manuel González jovenes_doc final Sevilla.pdf

Catequesis Manuel González niños_doc final Sevilla.pdf

Palabras para el camino 2

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Fuego en el corazón del mundo

Hace poco días hemos clausurado el I Congreso Internacional Beato Manuel González.

Para los que tuvimos el regalo de poder participar ha sido, sin duda, una ocasión para reavivar el fuego que arde dentro de nosotros. Una oportunidad para descubrir facetas nuevas de D. Manuel, como modelo de santidad, sacerdote, catequista, comunicador, comprometido con las necesidades de los hermanos, transmisor de un carisma que sigue vivo y que Dios nos sigue regalando.

Queremos compartir con vosotros un poquito de este fuego. Por eso nos gustaría recordar y transmitir un pequeño fragmento de las palabras que D. Daniel Padilla nos dirigió durante el acto de clausura, y en las que nos invitaba a reflexionar sobre tres puntos:

«Un camino real y vivo. La realidad nos plantea retos impensables hasta hace unos años. Es decir, inimaginables, imprevistos, que no encajan en nuestras categorías ya asentadas. Un mundo en tan rápida transformación requiere de nosotros que estemos disponibles para buscar formas o modos, como le sucedió al Beato Manuel, para comunicar con un lenguaje comprensible la novedad perenne de la Eucaristía. No se nos exime del trabajo fatigoso que requiere cualquier desarrollo.

Buscar formas nuevas de comunicar lo eterno no significa vacilar en las certezas, ceder a presiones ajenas o renunciar a lo que vale. Por el contrario, sólo la firmeza de la fe nos permite abrirnos para buscar nuevas formas de comunicarla. Por eso puede propiciar un camino hermoso. Es un camino posible a cualquier latitud y edad. Con una sola condición que deberíamos aprender de memoria: el cristiano no tiene miedo a descentrarse, porque tiene su centro en la Eucaristía, meta del camino real y vivo.

Un sorprendente agradecimiento. No es mercancía corriente el agradecimiento. A veces lo vemos aflorar en un gesto que no esperábamos, en un regalo que recibimos o un hecho que nos pilla desprevenidos. Pero, casi siempre, se esfuma enseguida y es muy difícil verlo permanecer. El sentimiento que prevalece (ante el acontecimiento que ha significado este Congreso) es el sorprendente agradecimiento de una familia entera, la Familia Eucarística Reparadora. Una gratitud que crece con el paso del tiempo, porque con el tiempo crece la conciencia del tesoro recibido del Beato Manuel.

Ahora bien, como todas las cosas que nos tocan de cerca, la experiencia no miente. Uno se sorprende agradecido por algo que no depende de él. Depende de Otro que existe, que está vivo; depende de algo que no se queda en el pasado, sino que nos habla hoy.

De este agradecimiento brota un dinamismo potente que permite estar de pie ante el drama de lo cotidiano.

Nuestros corazones están con una herida abierta y una espera confiada ante la Presencia amada: Cristo mendigo del corazón del hombre y el corazón del hombre mendigo de Cristo.

Un amor inquebrantable. “Nadie puede quitarnos la dignidad que nos otorga este amor infinito e inquebrantable” (Evangelii Gaudium, 3) Es esto lo que explica la vida, lo que nos da la consistencia personal y la alegría. Nuestra dignidad reside en ser amados, en darnos cuenta de ello.

Cuánto más volvemos a lo esencial, al misterio de la misericordia, más nos volvemos capaces de llegar a cada hombre y a todo hombre con todas sus heridas y con todo su deseo.

Sólo la experiencia de esta mirada de Cristo, que sintió D. Manuel, que sentimos todos -que genera “sorpresa”, “asombro” y nos hace sentir “ligados a Él”- impedirá que sucumbamos a cualquier tentación de autorreferencia y nos permita descubrir en cada hombre que encontremos el bien que porta».

¡Que se extienda el Fuego en el corazón del mundo!

Hasta la próxima.

Repasando la vida de Don Manuel

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Aquí os dejamos una actividad para repasar con los niños la vida de Don Manuel.

Podemos imprimir dos copias en diferentes colores, recortar las palabras que están sueltas en la página 3 y esconderlas en la sala. Dividimos el grupo en dos equipos. Cada equipo deberá encontrar las palabras de su color y cuando las tenga todas reunidas comenzará a leer la historia intentando ubicar las palabras en el lugar correcto.

¡De paso nos puede servir como introducción para contarles del Concurso de dibujos del Congreso y animarles a participar!

Historia de don Manuel con palabras quitadas.pdf